Hoy

Vivo en la paz que has sembrado dentro de mí. Ya no tengo frío en las madrugadas. La ciudad ya no me golpea por dentro. Ya no te busco en todos los rincones preguntándome dónde estarás. Aquí, justo aquí, entre mis pies calientes con tus pies fríos debajo del edredón, con tu oído sobre los latidos de mi corazón, con la taza del café del desayuno a medio tomar cuando ya se te ha hecho tarde para ir a trabajar y yo me despierto poco a poco con tu luz en mi retina, estás.

No imagino una mañana sin pensar en tí. Nuestro idioma ya ha invadido todas mis palabras, los árboles se levantan infinitos hacia el roce de un cielo inmensamente azul lleno de sol cuando me acuesto por la noche a tu lado en mi tercio de colchón, las paredes de este cuarto estallan cuando tu piel me enciende, el tiempo se desprende del universo cuando tu respiración se funde con mi aliento.

Mis pasos acumulan el polvo de todos los caminos recorridos contigo, de todas las esquinas donde nos hemos besado, de todos los atardeceres que mis sueños se han colado en los tuyos, de toda la tinta que mis venas han vertido. Aquella cuesta de la facultad, donde hoy te veo en mi memoria, lleva impregnada la gasolina de los días que quemé sin poder sacarte de mi cabeza.

Estás aquí. Mis caricias alcanzan sentido cuando se deslizan por tu cuerpo. Quisiera abstraerte del relog y atarte a mi cintura, a mis pupilas. Ya no busco incierta mi lugar en el mundo, lo encontré justo en ese hueco entre tu cuello y tu pecho donde me abrazas mientras el gato se acurruca cerca nuestro y nosotras devoramos tranquilas ésas series de tv que consiguen que tu cerebro sobreviva a la auditoría y el mío conspire junto a los guionistas de Lost, mientras el mundo fuera, continúa su recorrido, ajeno a los sentimientos que emanan por encima de tí y de mí, como una nube blanca de felicidad en medio de la primavera.

La certeza que me otorgas es la más preciada de todas las que alguna vez he conseguido, tenerte a mi lado y ser la única que tiene su alma entretejida a la tuya, que te susurra palabras serenas cuando ésta se te escapa, que lleva un anillo que habla de tí orgulloso por las aceras, que habita tu deseo, que llena tus huecos, que quita el espejo donde se reflejan tus miedos, que se llena contigo del aire de los senderos de los viajes y admira el paisaje sin prisa, porque lo más importante no es la meta, sino el andar contigo.

Vivo en la paz que has sembrado dentro de mí. Sin tí, me darían igual las estrellas. Puede estallar el universo, me quedaré a tu lado. Tu imagen serena es demasiado hermosa para abandonarla por nada, no se me ocurre otro plan mejor que pasarme toda la eternidad junto a tu sonrisa. Tu imagen me acompaña, tiene su propia habitación con vistas al mar dentro de mi corazón. El futuro contigo es a donde me dirijo, con la mente llena de ideas, con tus dedos entrelazados en los míos, sintiendo todos los faros del mundo alumbrar mi horizonte.

// Sí, te debo algo que no sea una poesía encubierta… Te quiero //

//Escrito por Atlanthis. Todos los Derechos Reservados. //

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2 Respuestas a “Hoy

  1. Yo ;)
    Gracias por leerme

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  2. ¿Quien es Atlanthis?.
    Saludos desde Granada

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Comentarios

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