Y aprendí a quitarle al tiempo los segundos

Y aprendí a quitarle al tiempo los segundos,

los minutos rotos que no me servían

los devolví a las horas,

usados,

en equilibrio bajo ojos absortos ante el reloj,

miradas incrédulas,

usados y arañados

hasta el último suspiro que pude retener,

dejé de tratar cogerlos,

intentar guardarlos en mis manos para que por siempre jamás se perdieran,

dejé de hablarles

mientras el péndulo caía inexorable de un lado a otro borrándolos

y las agujas se clavaban,

invencibles.

Olvidé por un momento

recordar que escapan,

les da igual mi lucha,

el valor, la sangre,

la clemencia…

lo hice a propósito,

el espejo no es espejo si se le da la vuelta,

del revés la arena

no se marcha, no se escurre

en el cristal maldito,

llega,

trae,

cae por lo huecos del tiempo

para dar paso a la existencia.

Aprendí a recitar los versos prohibidos

de la invocación del señor de la locura,

a caminar por el abismo de sus órdenes,

cambie ciento y un alma

por algún sueño prometido

desde quizás,

el abismo eterno de la esperanza inmortal,

inmortal como el espíritu,

inmortal como las almas,

inmortal como los sueños mismos,

quizás,

a veces,

si se creen.

Creer…dejé de creer la benevolencia de la sirena

que prometía espera en las manecillas

eternamente hasta que cumpliera con mi fe,

no,

me sedujo a mi, no al reloj,

ahora creo en el poder del deseo

que hace realidad la magia,

la misma fe,

la verdad de que aquello que dejamos de hacer

no vuelve jamás bajo la misma forma

ni nadie nos deja dar marcha atrás conmovido por nuestras súplicas

para bajar el telón con otro final.

Aprendí a llamar a la puerta en vez de esperar a abrir,

a actuar, supongo, en el momento preciso en vez de en el siguiente,

tarde,

grabé esa consigna en lo más profundo de mi para no olvidarla nunca

y cumplirla acaso…

lástima que a todo esto los días sigan pasando

y no acaben de llegar,

lástima que de vuelta o al derecho, el reloj siga siendo reloj,

los minutos, minutos,

las horas, horas.

Y aprendí a quitarle al tiempo los segundos

para que no existiera.

//Una de mis poesías favoritas, si es que un escritor puede tener preferencia ante unas palabras u otras. Escrito en el 2001//

//Escrito por Atlanthis. Todos los Derechos Reservados. //

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5 Respuestas a “Y aprendí a quitarle al tiempo los segundos

  1. Laura , no te canses de escribir , esto es muy lindo , y ayuda a los demas .

    un beso . Antoñita

    Me gusta

  2. Me ha gustado mucho. Sobre todo esta frase: “el espejo no es espejo si se le da la vuelta,”

    Me ha impactado esa frase. Da para escribir varias historias.

    Un abrazo, guapa.

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  3. Gracias a los dos ;)
    Georgina me alegro de saludarte, a mí si que me encanta todo lo que escribes.
    IPzzer, bienvenido a mi mundo lleno de palabras, pasaré a visitarte, claro que sí.

    Me gusta

  4. uy! me encantó!!!!
    =)
    abrazo.

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  5. Hermoso…. Verdaderamente maravilloso.
    Buena entrada compañero, sigue así… Siendo una victima + del amor.

    Cuando quieras pasate por mi sitio y no te olvides de comentar:
    http://Myfeelings.hostei.com/

    Nuevamente gracias por el momento de lectura que me brindastes!

    Me gusta

Comentarios

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