Atlanthis

Noviembre 17, 2009

Proyecto…

Archivado en: Palabras — atlanthis @ 11:46 am

Me encuentro escribiendo unos cuentos infantiles que probablemente, pasen a formar parte del proyecto de la asociación GlobalArt, que en breve publicará un libro con algunos de ellos y otros de otros autores.

Saludos a todos!!

Octubre 13, 2009

Y aprendí a quitarle al tiempo los segundos

Archivado en: Poesía — atlanthis @ 1:07 pm
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Y aprendí a quitarle al tiempo los segundos,

los minutos rotos que no me servían

los devolví a las horas,

usados,

en equilibrio bajo ojos absortos ante el reloj,

miradas incrédulas,

usados y arañados

hasta el último suspiro que pude retener,

dejé de tratar cogerlos,

intentar guardarlos en mis manos para que por siempre jamás se perdieran,

dejé de hablarles

mientras el péndulo caía inexorable de un lado a otro borrándolos

y las agujas se clavaban,

invencibles.

Olvidé por un momento

recordar que escapan,

les da igual mi lucha,

el valor, la sangre,

la clemencia…

lo hice a propósito,

el espejo no es espejo si se le da la vuelta,

del revés la arena

no se marcha, no se escurre

en el cristal maldito,

llega,

trae,

cae por lo huecos del tiempo

para dar paso a la existencia.

Aprendí a recitar los versos prohibidos

de la invocación del señor de la locura,

a caminar por el abismo de sus órdenes,

cambie ciento y un alma

por algún sueño prometido

desde quizás,

el abismo eterno de la esperanza inmortal,

inmortal como el espíritu,

inmortal como las almas,

inmortal como los sueños mismos,

quizás,

a veces,

si se creen.

Creer…dejé de creer la benevolencia de la sirena

que prometía espera en las manecillas

eternamente hasta que cumpliera con mi fe,

no,

me sedujo a mi, no al reloj,

ahora creo en el poder del deseo

que hace realidad la magia,

la misma fe,

la verdad de que aquello que dejamos de hacer

no vuelve jamás bajo la misma forma

ni nadie nos deja dar marcha atrás conmovido por nuestras súplicas

para bajar el telón con otro final.

Aprendí a llamar a la puerta en vez de esperar a abrir,

a actuar, supongo, en el momento preciso en vez de en el siguiente,

tarde,

grabé esa consigna en lo más profundo de mi para no olvidarla nunca

y cumplirla acaso…

lástima que a todo esto los días sigan pasando

y no acaben de llegar,

lástima que de vuelta o al derecho, el reloj siga siendo reloj,

los minutos, minutos,

las horas, horas.

Y aprendí a quitarle al tiempo los segundos

para que no existiera.

//Una de mis poesías favoritas, si es que un escritor puede tener preferencia ante unas palabras u otras. Escrito en el 2001//

//Escrito por Atlanthis. Todos los Derechos Reservados. //

Aplausos

Archivado en: Poesía — atlanthis @ 12:57 pm
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Casi estoy.

Me elevo,

giro,

transcurro como el tiempo,

rápido,

frágil,

seguro,

vuelo sobre el aire

de las llamas furtivas del viento,

suelto los caballos de la eternidad,

firmes,

serenos,

hasta el fin de la existencia que no acaba,

que prolongan y trasciendo.

Actos, páginas, historias,

qué falsos, qué vacías, qué cortas,

si pretenden que ésta sea sólo mi función

siento decirles que no voy a actuar,

viviré aunque se vayan,

sentiré,

no me importa que ellos sufran o se alegren,

eso son hipocresías,

yo no vine a satisfacer a nadie,

me quitaran la piel

pero no la fe,

el escenario lo elijo yo,

puedo imaginar que es infinito o que no lo es a mi voluntad,

decidir qué líneas del papel son correctas

y cuáles no,

es mi teatro,

el teatro de los sueños,

y yo soy el director,

fantasías, realidades, verdad,

todo y nada,

yo lo veo y ellos no,

relatividad,

no saben lo que son,

lo han leído, lo han sentido

alguna vez,

y lo han olvidado

o quizás nunca lo vieron,

así,

yo no actúo,

yo dirijo que sale a escena

y que guardo en el desván,

quien se quiera quedar que entre,

quien no que salga.

Los críticos,

que suban.

Que miren el cielo desde aquí,

que soslayen con el espíritu el infierno,

que me digan si pueden juzgarme

por algo que no sea la capacidad de amar,

será lo único que les firme,

me condenaré yo, no ellos,

lucharé por todo,

aquí, en mi platea,

romperé las tablas, el suelo,

me partiré las manos contra el escenario

pero no interpretaré un papel

a costa de mis sentimientos.

Marioneta, si

de hilos mágicos,

de fuerza cósmica,

de espíritu irreductible

y alma enamorada,

de una mujer,

de la vida,

alma que pregunta en los espejos,

incansable de vivir,

de ser vivida,

milagro a veces

y agonía.

Pues,

mi función es la que es,

no es ninguna,

no hay actores,

no hay telón,

sólo estoy yo.

Hay asientos,

unos vacíos,

otros con público,

algunos con recuerdos

y muchos rotos.

Hecha queda la presentación,

aplausos,

por favor.

//Escrito en el 2002//

//Escrito por Atlanthis. Todos los Derechos Reservados. //

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